¿Cómo veo en qué dirección van las vigas del forjado?
Mira en el sótano o en el desván, fíjate en qué sentido van las tablas del suelo, o busca las filas de clavos en el techo. La dirección es un indicio sobre la carga — no una respuesta.
Respuesta corta: Hay cuatro formas de encontrar la dirección de las vigas: (1) mira en el sótano o en el desván sin acondicionar, donde las vigas suelen quedar a la vista, (2) fíjate en qué sentido van las tablas del suelo — normalmente se colocan en perpendicular a las vigas, de modo que las vigas van en ángulo recto respecto a las tablas, (3) busca las filas de clavos o tornillos en el techo, que están clavados en las vigas, y (4) consulta los planos originales de la casa, que el ayuntamiento suele conservar en su archivo. La dirección de las vigas es un indicio sobre qué muros pueden ser de carga: un muro perpendicular a las vigas puede sostenerlas. Pero la dirección por sí sola no resuelve nada — solo lo hace un técnico o un ingeniero sobre el terreno.
Lo que dice la dirección de las vigas — y lo que no dice
Un forjado o una cubierta trabaja en una única dirección, como una serie de vigas tendidas sobre una habitación. La carga del suelo de encima recorre las vigas hasta sus extremos, y ahí las vigas descansan sobre algo — un muro, una jácena o una solera de apoyo.
Por eso: un muro que va en perpendicular a las vigas está en la dirección en la que las vigas pueden apoyarse en él. Un muro que corre en paralelo a las vigas, en cambio, puede estar situado entre dos vigas sin sostener absolutamente nada.
Pero hay tres razones por las que esto no es una respuesta:
- Un muro puede estar en perpendicular a las vigas sin sostenerlas — las vigas pueden pasar por encima y apoyarse más allá.
- Un muro puede ir en paralelo a las vigas y aun así ser de carga, si hay una viga, una solera o una jácena justo encima, o si sostiene otra cosa por completo distinta — una chimenea, un baño, una estructura de cubierta.
- La dirección de las vigas puede cambiar dentro de la misma planta, sobre todo en casas con ampliaciones o que han sido reformadas.
La dirección de las vigas es, por tanto, uno de los mejores indicios que puedes encontrar por tu cuenta. No es un método para determinar si un muro es de carga. Esa pregunta debe responderla un técnico o un ingeniero calculista sobre el terreno, y abrir un hueco en un muro de carga normalmente necesita autorización municipal antes de empezar la obra.
Método 1: mira donde las vigas están a la vista
El método más fiable no necesita ninguna herramienta: encuentra un sitio de la casa donde la estructura no esté revestida.
- El sótano. En muchas casas antiguas, el forjado de la planta baja se ve desde abajo, desde el sótano. Ahí puedes ver directamente en qué sentido van las vigas — y ver si descansan sobre un muro de fábrica, una jácena o un pilar. Haz una foto con el móvil y anota bajo qué habitación estás.
- El desván sin acondicionar. Sube por la trampilla. Ahí verás tanto los pares de la cubierta (las piezas de carga del tejado) como, a menudo, la cara superior del forjado sobre la última planta habitada. Fíjate en dónde apoyan los pares: normalmente en el durmiente de los muros exteriores, y en casas con mucha luz también en un muro de carga interior.
- Debajo de la escalera, en un armario o tras una trampilla de registro. Los rincones ocultos a menudo no están revestidos.
Cuando estés ahí arriba o ahí abajo, anota también la distancia entre vigas. Un entramado de vigas de madera normal suele tener entre 55 y 90 cm entre ejes, y los pares de cubierta suelen ir separados entre 90 y 120 cm. Ese dato es útil cuando más adelante tengas que explicarle la casa a un profesional.
Método 2: lee las tablas del suelo
Las tablas de un suelo sobre un entramado de vigas se colocan en perpendicular a las vigas — si no, las tablas no tendrían nada donde apoyarse. Si las tablas del salón van de norte a sur, las vigas suelen ir de este a oeste.
El método funciona en suelos de madera antiguos colocados directamente sobre el entramado de vigas. No funciona si se ha puesto un suelo nuevo encima del antiguo, si el suelo está sobre rastreles en otra dirección, o si se trata de un suelo flotante sobre una losa de hormigón. Fíjate si hay un desnivel claro en los umbrales de las puertas — suele ser señal de un suelo puesto encima de otro suelo.
Método 3: busca las filas de clavos en el techo
Si el techo está revestido con placa de yeso o tablero, los tornillos o clavos están clavados en las vigas. Las filas de pequeñas marcas bajo la pintura van, por tanto, a lo largo de las vigas, y la distancia entre filas corresponde a la separación entre vigas.
Se ven mejor con luz rasante: apaga la luz del techo, acerca una linterna al techo casi rozándolo y mira a lo largo de la superficie. Donde el enlucido está bien hecho pueden ser invisibles — entonces un simple detector de montantes (magnético o electrónico) suele funcionar mejor. Los modelos magnéticos encuentran los tornillos; los electrónicos encuentran la propia madera.
Ten en cuenta que un falso techo tiene su propio esqueleto, que no tiene por qué seguir las vigas. Si hay más de 5-6 cm entre la superficie visible del techo y el borde inferior del marco de una ventana o de una puerta, probablemente hay un falso techo.
Método 4: los planos originales de la casa — la mejor fuente de todas
El ayuntamiento suele conservar los planos originales de la casa en su archivo. En los planos de estructura, la dirección y la luz del forjado suelen estar dibujadas directamente, y los muros de carga pueden estar señalados. En muchos sitios el archivo se puede consultar por internet; si no, hay que solicitar al ayuntamiento acceso al expediente de la dirección.
Dos advertencias: los planos muestran la casa tal como se proyectó, no necesariamente como se construyó. Y si la casa ha sido reformada después, la dirección de las vigas puede haber cambiado en algún punto. El papel es un punto de partida excelente para el ingeniero — no un sustituto de la visita sobre el terreno.
Anota lo que encuentres — vale oro para el ingeniero
Cuando hayas encontrado la dirección de las vigas, anótala en algún sitio donde quede junto al resto de las medidas de la vivienda. Lo que un ingeniero calculista suele querer tener sobre la mesa es:
- Un plano acotado de cada planta con las medidas de las habitaciones y los espesores de los muros.
- La dirección de las vigas por planta, y dónde la has observado.
- Qué muros coinciden en el mismo sitio en varias plantas (continuidad vertical a través de la casa).
- Las alturas libres, y si hay falsos techos.
- Fotos del sótano y del desván.
Los cuatro primeros puntos HouseSense puede ayudar a reunirlos: la aplicación mide las habitaciones —escaneadas con el LiDAR del iPhone o dibujadas en papel milimetrado— y genera el plano con medidas, superficies, espesores de muro y alturas libres en un PDF que puedes enviar. Si la vivienda tiene varias plantas, puedes ver las plantas superpuestas y comprobar qué muros coinciden en vertical. La dirección de las vigas la aplicación no la puede medir: está oculta tras el revestimiento, y el LiDAR solo ve superficies. Eso lo tienes que encontrar tú mismo, o dejar que lo encuentre el profesional.
Y la conclusión se mantiene, por muchos indicios que reúnas: una aplicación puede medir el muro. No puede determinar qué sostiene el muro.